Señor Director, mi primera impresión al comprobar el espacio dedicado en su diario a la opinión del Consejero Delegado de Petronor fue de decepción. Tras leer el artículo “Petronor gurea”, publicado el sábado 19, tengo que agradecerle la oportunidad de difundir la disposición de Petronor. Es mejor parecer una empresa antigua, arrogante, avariciosa, poco rigurosa e insostenible medioambientalmente; que escribir un artículo y confirmarlo. Le ruego conceda nuevas oportunidades de opinar a la petrolera. En concreto, le propongo que en su próximo artículo, Petronor reflexione sobre las siguientes cuestiones: ¿Cuál es el municipio de Europa Occidental con una planta petroquímica más próxima a un núcleo relevante de población? ¿Qué municipio de Europa Occidental tiene una planta petroquímica asentada sobre terrenos de mayor interés medioambiental? Con la nueva planta de coke ¿qué municipio de Europa Occidental emite mayor número de contaminantes por habitante? Muskiz Bizirik.
Paula
jueves, 7 de agosto de 2008
COKE (EN MUSKIZ) NO
Las primeras muestras de oposición serias del pueblo de Muskiz a los planes de Petronor en 40 años parecen haber sorprendido e incomodado sobremanera a los apoltronados responsables de la petrolera. Su Consejero Delegado aprovechó el espacio de esté periódico el pasado sábado en un ejercicio de resentimiento ante la desafección de los desagradecidos mineros dispuestos a morder-la-mano-que-les-da-de-comer. Al tiempo, con cifras inexactas y torpes argumentos, trataba de afianzar los intereses de la petrolera. Su posición es tan previsible como débil. La petrolera no tiene sólo la oposición de un pueblo, tiene en su contra los valores medioambientales presentes y futuros bajo cuya perspectiva una nueva inversión petroquímica en Muskiz resulta fuera de cualquier discusión. Especialmente cuando el objeto de la nueva planta no requiere que ocupe los terrenos de la refinería ya existente. Muskiz Bizirik.
Yoli
Yoli
PETRONOR/COKE ZUREA
El pasado sábado, día 19, se publicó en este diario un artículo “Petronor gurea” en el que el Consejero delegado de Petronor nos dice que han mantenido un prudente silencio de cuatro meses, antes de anunciarnos en un vacuo artículo que cumplen sus obligaciones legales, medioambientales y fiscales. El artículo está lleno de inexactitudes y verdades interesadas que no merece la pena enumerar aquí. No tiene que molestarse Petronor en comunicarnos sus estándares medioambientales: los padecemos cada día y, desde luego no son propios de una sociedad occidental del siglo XXI. A pesar de ello, los ciudadanos de Muskiz hemos mantenido un considerado silencio de 40 años mientras la petrolera llenaba sus arcas a expensas de nuestro entorno, calidad de vida y salud. ¿Y que hace ahora la petrolera? Nos provoca pretendiendo ampliar su actividad petroquímica junto a nuestros domicilios. La cuestión es muy clara: más allá de modelos teóricos de emisiones y permisos parciales para construcción, una nueva planta petroquímica en ese entorno y sobre esa marisma es absolutamente insostenible y contraria al devenir de los tiempos. Muskiz Bizirik.
Blanca Nieves Laza Gómez
Blanca Nieves Laza Gómez
miércoles, 6 de agosto de 2008
martes, 5 de agosto de 2008
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