jueves, 7 de agosto de 2008

CENIZAS SOBRE MUSKIZ

La noche del 26 de noviembre las cenizas nevaron sobre Muskiz y se dispersaron por los pueblos del entorno. En el diario El Correo del día 22 de enero, el Teniente de alcalde de Muskiz, del PSE, Fernando Martin, nos informaba que "el escape... fué más llamativo que peligroso", como conclusión de un análisis encargado por el Ayuntamiento a un laboratorio privado.
La realidad es que el informe del laboratorio únicamente daba una descripción de las cenizas, sin hacer un diagnóstico del riesgo medioambiental. Curiosamente, es el edil socialista el que dictamina y coincide con la versión de la empresa " que mantuvo la inocuidad de la fuga".
El análisis revela que las cenizas contenían una mezcla de metales, minerales y hidrocarburos, en resumen, una mezcla de los catalizadores que evitan las emisiones tóxicas y los hidrocarburos que tenían "atrapados".
Es irresponsable defender la inocuidad de sustancias destinadas a funcionar como filtros en las chimeneas de refinerías de petróleo. Nada es inocuo. Tampoco pretendemos asustar, pero si denunciar que, una vez más, ante los accidentes, Petronor "escurre el bulto" y siempre hay algún edil dispuesto a ayudarles.
Por la mañana, las cenizas cubrían nuestras plazas, campos de fútbol, patios escolares, coches... y nosotros barríamos, limpiábamos sin saber hasta que punto podía ser peligroso respirar este polvo.
Petronor sigue su actividad estableciendo una auténtica dictadura sobre el pueblo. No sabemos como resolvió el accidente, qué gases se expulsaron al aire ni cuando la chimenea comenzó a funcionar correctamente. Vivimos mirando la fábrica, oímos ruidos anormales, vemos humos negros y pensamos ¿Qué problema tendrán ahora? ¿ Cuándo explotará otra vez?...
En este perpetuo desasosiego llega la "Autorización Ambiental Integrada para la refinería de petróleo de Petronor", un trámite obligado por la Unión Europea a todas las empresas. El Ayuntamiento ha recibido un dossier de la propia empresa de más de 4.000 páginas para analizar en un plazo de 1 mes. Es tapar con papel una realidad de casi 40 años en progresivo deterioro y con una larga trayectoria de accidentes.
Este trámite inicia una carrera ascendente de maquillaje medioambiental. Mientras los políticos hablan de energías renovables, de reducir el efecto invernadero aquí se esta proyectado construir, delante del barrio de San Julián, una fábrica de coque para reducir el fuel oil transformándolo, entre otros productos, en carbón de petróleo. El Departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco decidirá sí nevará polvo negro sobre todos nosotros.


Sara Ibañez

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Es impresionante la cantidad de falsedades que sois capaces de lanzar, ¿Porqué viviendo en el pueblo numerosos trabajadores no les preguntais sobre todos esos aspectos que os preocupan?, Mucho os preocupan, pero cuando vuestros familiares o amigos tienen la opción de trabajar allí no decís que no, imcluso cuando poco antes han estado con pancartas en contra...
Es lógica la sensibilización como vecinos pero deberiais informaros bastante más.

Josema dijo...

Ya se ha preguntado a los trabajadores, parece que el que no has preguntado has sido tú, porque no pareces muy bien informado. De todas maneras hay cauces muy abiertos para informar a la coordinadora, cuando quieras ya sabes, rompe tu anonimato que es bastante sospechoso e informa. Será en beneficio de los vecinos y vecinas y te deshagorás un rato. Eres un estúpido.

Alberto dijo...

Anónimo, tampoco dices cuales son las falsedades, pero desde luego las cenizas no eran falsas. Tampoco somos nadie para decir a familiares o amigos lo que tienen que hacer o dónde tienen que trabajar. Hacemos lo que podemos, y cuando podemos. Si tú puedes elegir los trabajos, me alegro, pero los demás mortales nos tenemos que apañar con lo que nos cae. Desde luego, no es solución el servilismo y la falta de dignidad cuando luchas contra algo que está mal. Y menos cuando está en juego el futuro de las personas. Yo no sé si tú tienes hijos, pero lucharemos por ellos y por su salud, aunque tú no quieras.

Uno que no es anónimo